3 de Diciembre de 2016.
Se trata de un autentico pueblo de cuento, lo que no llegamos a acertar fue el cuento: Hansel y Gretel, o una película de Disney. En él se suceden casas entramadas, torres de arenisca, fuentes, iglesias que emergen entre los tejados rojizos y hasta un castillo.
En Eguisheim, constatamos que el aroma de Alsacia, emana del vino caliente (tinto o blanco), o en su defecto del jugo de manzana caliente. ¡El frío es intenso y estas bebidas logran reanimar al visitante!
Pasear por sus calles es una auténtica delicia: tranquilidad, amabilidad de sus gentes y gusto por decorar sus calles, fuentes y casas, hacen de Eguisheim un pueblo encantador.
¡A "Marni"!, que en cuanto nos descuidamos ya nos había invitado a un vino, aconsejado sobre donde encontrar los mejores regalos/recuerdos y nos obsequió con un adorno navideño.
Cómo funciona el parking. Para no perder el tiempo y no hacer dos viajes, como hice yo acostumbrado al reloj de la hora en Valencia, os indico los pasos.
Nada más entrar al pueblo a mano izquierda encontraréis una amplia explanada donde poder aparcar el coche, no hay barrera alguna.
Una vez aparcado, dirigiros al inicio del parking (frente a los aseos) allí encontraréis un reloj similar a los de la hora, con algunas diferencias:
- Lo primero que hay que hacer es introducir el número de matrícula de vuestro vehículo.
- Insertar el importe, en este caso es fijo 3€, independientemente del tiempo que estés.
- Puedes pagar con monedas o con tarjeta de crédito.

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